Parece que la factura de la luz es cada vez más cara y, en los meses de más frío o calor se dispara nuestro consumo todavía más. Hacer unos pequeños ajustes en las rutinas diarias nos ayudará a ahorrar energía, algo que favorecerá a nuestro bolsillo y también al futuro del planeta.
En el mercado hay multitud de soluciones que nos permiten reducir los gastos, ya que los proyectos de autoconsumo son cada vez más habituales. Pero, además de eso, hoy queremos presentar algunos trucos que te ayudarán a ahorrar energía simplemente modificando un poco tus hábitos.
Cómo ahorrar energía en los pequeños detalles
Como decimos, no hace falta preparar grandes inversiones ni instalar la más moderna tecnología para ahorrar energía. Apenas con unas simples ideas que nos hagan descontar un poco aquí y un poco allí se verán reflejadas en la factura de manera importante. Vamos a hacer un pequeño repaso:
Utiliza siempre que puedas la luz natural
Mientras sea de día, levanta las persianas y abre las cortinas. Las habitaciones y estancias que tengan una buena orientación no tendrán que utilizar la iluminación artificial hasta bien entrada la tarde. Esto no solo repercute en el ahorro de energía, también tiene muchos otros beneficios.
Revisa siempre que no haya luces innecesarias encendidas
Cuando ya esté atardeciendo, está claro que tendrás que encender las luces para llevar una vida normal. Pero trata de hacerlo solo en las habitaciones en las que te encuentres, y no olvides apagarlas al salir. Mejorarás el rendimiento de las bombillas y conseguirás ahorrar energía.
Cambia las bombillas por unas de bajo consumo
Y si no te queda más remedio que tener la luz encendida, en los últimos años han aparecido bombillas modernas con un tiempo de vida útil más largo y un consumo más bajo. Es cierto que la inversión inicial suele ser más alta, pero en poco tiempo verás cómo ahorras energía con tus nuevas bombillas.
Desconecta los electrodomésticos que no estés utilizando
La televisión, por ejemplo, es uno de esos aparatos que se mantiene en stand by cuando están apagados. No consumen lo mismo que al estar encendidos, pero son gastos que se van acumulando a lo largo del día. Atento especialmente en el momento de irte a dormir, son seis o siete horas que se mantiene en ese estado.
Camina, muévete en bici o en transporte público
Aunque quizás parezca que esto no supone un ahorro de energía real en tu factura doméstica, tu salud y la del planeta sí que lo notarán. Elige el metro o el autobús cuando tengas que ir de un lado al otro de la ciudad, o ve andando siempre que puedas. La bicicleta es otra de esas alternativas muy recomendables.
Controla el uso de la calefacción y el aire acondicionado
Más allá de las indicaciones habituales de mantener tanto el aire acondicionado como la calefacción a unos 23º C, también es importante que tomes otras medidas. Un buen acristalamiento de las ventanas, todas las salidas de aire cerradas o un aislante eficiente te ayudarán a ahorrar energía.
Descongela los alimentos a temperatura ambiente
Trata de diseñar un menú semanal que sigas todos los días. Así comerás más variado y sano, además de poder prever qué vas a prepararte. Si necesitas descongelar algún alimento, no tendrás que utilizar el microondas. Puedes ahorrar energía si lo dejas en la nevera o en el fregadero desde la noche antes.
Ya has visto como, con pequeñas acciones puedes lograr cambiar tu impacto tanto en la factura como en el medioambiente. Sumando todas estas actividades conseguirás ahorrar energía de forma sorprendente durante todos los meses.

